miércoles, 14 de marzo de 2012

Raza: ninfa

...no hay probablemente ningún rincón o aldea en toda Grecia donde las mujeres no tomen como mínimo precauciones contra los robos y las maldades de las nereidas, mientras siguen encontrándose muchos hombres que relatan de completa buena fe historias sobre su belleza, pasión y capricho. No es solo una cuestión de fe: más de una vez he estado en pueblos donde ciertas nereidas habían sido vistas por varias personas (al menos así lo aseguraban), y había una maravillosa coincidencia entre los testigos al describir su apariencia y atuendo.
—John Cuthbert Lawson
Las ninfas son espíritus de la naturaleza asociados a ciertos lugares con los que viven en una especie de simbiosis. A menudo se las considera seres casi divinos y se las aclama como hijas de los dioses.

Su carácter suele ser alegre y su vida bucólica y despreocupada, pudiendo vivir de la misma naturaleza a la que cuidan, dedican el día a bailes y fiestas que comparten con otros seres.

Por fin otra excusa para poner senos desnudos.
Existen distintos tipos de ninfa en función de qué lugares guarden.

Las dríades son guardianas de los bosques y florestas o incluso de los árboles solitarios que crecen entre los hombres. Pueden hablar con los árboles y otras plantas silvestres e incluso unir su cuerpo al suyo para alimentarse. Son reservadas y tímidas, aunque pueden llegar a ser generosas a su manera; excepto con los leñadores, dioses, cómo odian a los leñadores.

Las náyades son ninfas de agua dulce, especialmente ríos y arroyos. Como sus hermanas pueden mantener la forma física de una hermosa mujer o transformarse en su elemento, fusionándose con el agua a voluntad. Son las más joviales y extravertidas, por lo que a menudo ayudan a pescadores y navegantes. Pero también son traviesas y pueden hacer desaparecer ropa que se ha llevado a lavar e incluso personas... A veces esto no es más que un accidente de un joven atolondrado que vio a una en un reflejo e, hipnotizado por su belleza, saltó al agua.

El agua salada, en cambio, es el dominio de las nereidas y ellas sus guardianas. Se las puede ver desde las costas hasta el mar abierto, donde habitan y juegan con todo tipo de criaturas marinas. Su temperamento es cambiante, tan pronto son pacíficas y benéficas como terribles e iracundas, por lo que los marineros y todos aquellos que viven cerca de la costa las aman y temen a partes iguales.

En las colinas y montañas gobiernan las oréades, bien hechas una con la tierra y las rocas, bien como las señoras de las altas cumbres, siempre tranquilas y sabias podría decirse que son las más maduras de todas las ninfas si eso no fuese alimentar su vanagloria. Y puede que no sea para menos pues son muchas las cosas que saben porque el viento las susurra en sus atentos oídos y no es raro que pueblos o héroes suban las laderas buscando su consejo.

Las heléadas son las dueñas del agua estancada, los pantanos y las marismas donde comparten hogar con mosquitos, lagartos e hierbas venenosas. El hombre se mantiene alejado de ellas y hace bien: pues aunque parezcan lisonjeras son traidoras por naturaleza como los lugares que guardan... Muchos las clasificarían de femme fatale.

La tierra fértil de los valles y las cañadas es el elemento de las napeas, que tienen a su cuidado el crecimiento de los campos y el ganado y por eso son las más queridas por los hombres. Pero si se me pregunta, diré que de la raza de las ninfas ellas son, si cabe, las más atolondradas e inmaduras y no es raro verlas corriendo por los campos desnudas y haciendo que los hombres de bien se olviden de sus labores.

Y hay muchos más tipos, tantos como facetas de la naturaleza, como de los cálidos desiertos o las tierras heladas.

¡Estamos que lo tiramos, oiga!


¿Por qué iba a ir una ninfa de aventuras?
Esa es una buena pregunta, pequeño sátiro. ¿Por qué no te la guardas para ti? En fin, ya que la has hecho... Puede que su hogar haya sido destruido (bosques talados, aguas contaminadas...) y busque otro. Puede que haya recibido una orden de su dios patrón (Poseidón: tú, náyade aleatoria, ve a conseguirme el rayo de Zeus). Puede que se hayan enamorado de un mortal y le sigan... o le busquen. O puede que simplemente se hayan aburrido de fiestas, parrandas y huir de sátiros todo el día; alguna vez tenía que pasar, ¿o no?


Talentos raciales para GPyM y descripción:
  • Atributo Excepcional (Mago).
  • Transformación: la ninfa es capaz de convertirse en su elemento y moverse a través de él. Una dríade puede fusionarse con un árbol e ir saltando a los cercanos a través de las raíces o las hojas; una náyade puede convertirse en agua dulce; una nereida en salada, y una heléada en inbebible agua pantanosa; las oréades pueden unirse a la roca, y las napeas a la tierra fértil.
  • Alimentación simbiótica: la ninfa necesita estar en contacto con su elemento para poder alimentarse y sobrevivir. Si pasan tantos días alejadas de su elemento como su nivel de Guerrero, sufrirán 1d6 de daño por día que no puede curarse hasta que pasen unas horas en simbiosis. En efecto es similar al talento Deshidratación.
Como clase para C&C:

Las ninfas pueden transformarse en su elemento y moverse a través de él incluso más cómodamente que fuera, por lo que las tiradas en él siempre usan el dado de clase. Necesitan unirse a su elemento con frecuencia; si el DJ considera que han pasado demasiado tiempo sin hacerlo, puede hacerlas tirar por fatiga hasta que cumplan.

Gracias por leerme, valmar Cerenor!

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