Mostrando entradas con la etiqueta Casticia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casticia. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

Casticia: Sicilia

Fuente
Hace como tres años empecé a hablar de una idea para una ambientación que llamaba Bienvenidos a Casticia y que era, en buena medida, una ambientación OSR un tanto de coña basada en nuestra literatura patria, donde cada región se correspondía con un género o autor distinto. Publiqué algunas entradas y dije que iba a hablar más a fondo de cada una de las regiones, aunque solo llegué a hacerlo de las Sierras de Nuestra Señora. Bueno, hoy voy a empezar a remediar eso con Sicilia.

Después de que la luz del Señor iluminara la península de Casticia, Sicilia fue uno de los sitios donde el poder del antiguo paganismo siguió siendo fuerte.

Los pastores que la habitan y crían en ella sus ovejas viven siempre felices, sin que el tiempo pase apenas para ellos. Bueno, casi siempre o normalmente. A veces se encuentran un ataúd o unos huesos en los que pone "et in Arcadia ego" y se asustan bastante.

Su principal preocupación suele ser, por supuesto, las pastoras, por las que se lamentan continuamente y para las que escriben poemas de amor. Generalmente esta es la principal causa de mortandad entre ellos, ya sea por matar a otro contrincante en un arranque de celos, en un duelo o simplemente porque dicen que prefieren pasar y se suicidan. Los que sobreviven a esto suelen abandonar la isla y convertirse en aventureros.

Pero tranquilas, chicas, también funciona en dirección contraria, a veces con incluso más enredos que pueden o no incluir viajes a ultramar, fingir ser un hombre y que otra chica se enamore de ti o unirte a una tribu de amazonas salvajes.

Y las criaturas mitológicas que se refugiaron en esta isla a menudo imitan esta disposición. Sirva de ejemplo la ninfa Galatea, a la que pretenden los dioses caprinos del bosque, los dioses con cola de pez del mar e incluso el terrible cíclope Polifemo, pero que sin embargo parece perder los suspiros por un pastor humano. Esta clase de cosas no pueden acabar bien.

Estos seres, por cierto, también son los principales protectores de la isla, y una de las principales razones de que sus magníficos bosques y mares no se hayan convertido en el dominio de algún señor feudal, que vaya todo el día de la corza a la fuente. No es raro que los barcos que pasan demasiado cerca sean hundidos por las poderosas rocas de los cíclopes, por eso a tantos extraña que Polifemo, el peor de todos, ahora intente ayudar a los viajeros perdidos y náufragos.

Pero la isla tiene también otros peligros: los que se acerquen a ella harán bien no entrando en ninguna caverna, pues si bien es cierto que bajo ella están las fraguas de Hefesto, llenas de las maravillas mecánicas del dios de la forja, también es la prisión de Tifeo, el padre de todos los monstruos, que aun por sí solo los engendra, llenando las cavernas subterráneas.

Y cuanto menos hablemos de Escila y Caribdis mejor.

Tales son las maravillas de estas tierras y como las vi se las refiero. Gracias por leerme. Valmar Cerenor!

jueves, 16 de mayo de 2013

Casticia: Sierras de Nuestra Señora


He pensado en empezar a hacer las distintas regiones más en detalle. Empezamos con las Sierras de Nuestra Señora porque sí, porque es el sitio del que más ideas tengo.

En el esbozo de mapa (sección del que se podía ver en esta entrada), se pueden ver sus principales características geográficas. Es una tierra de valles, pero escarpada al sur y no poco boscosa. Como está al norte de Casticia, suele hacer frío.

La mayoría de las personas son gente normal, aunque especialmente piadosa, pues la Virgen y los Santos (así como todo tipo de demonios), parecen tener especial predilección pro aparecerse en estos parajes. De hecho las tres mayores ciudades son la sede episcopal y las dos abadías.

Yerta es la capital, donde tiene su cátedra el obispo de las Sierras (aunque pasa del asunto y su arcipreste lleva el mando) y el gobernador imperial, enviado desde Esvilia. Es, claro la mayor ciudad de los contornos. Por debajo están las abadías, San Modesto solo de hombres y la de Santa Lorenza Jordana solo de mujeres, convenientemente cerca de Dramatia para que las familias más poderosas metan a sus hijas en un convento como es debido. Por supuesto el resto del lugar está salpicado de toda clase de aldeas, pequeños monasterios, capillas, cuevas de hermitaños, fortificaciones...

Entre estas últimas destacan dos, por ser los señores no religiosos más poderosos del lugar (no olvidemos que obispos y abades tienen la misma potestad militar que los nobles) y por lo llamativo de su naturaleza: uno de ellos es Don Amor, señor del placer sensual, embaucador y aliado de Venus, que tiene su castillo en el paso que lleva a Dramatia, por donde gusta de causar revuelo. Sus dominios se alargan hasta buena parte de las llanuras y forestas del norte, donde todo tipo de animales de caza y ganado le rinden pleitesía. La otra es Doña Cuaresma, señora de la mesura y la abstinencia, que domina las marismas de la bahía, donde reposa su ejército de peces y criaturas acuáticas.

Porque sí, los animales son inteligentes en las Sierras y frecuentemente son tal y como nos los presentan las fábulas. Zorras listas, asnos necios, leones orgullosos... Porque no hay león más orgulloso que el señor de la Selva, donde tiene su feudo y solo admite como vasallos a animales.

Al este las montañas dividen las sierras del Marquesado. Las montañas y el peligroso bosque de los anarquistas, donde se reúnen aquellos que reniegan de toda forma de poder establecido para tramar contra el Estado y la Iglesia. Esto es un problema cuando deciden hacer incursiones al este, quemando cualquier cosa que huela a iglesia.

Las Sierras propiamente dichas están al sur y hacen de límite con Esvilia. Son además territorio salvaje, habitado por serranos y serranas no del todo civilizados, de rudas maneras en todas las cuestiones, especialmente el amor. Además, bien sabido es que son medio paganos y no terminan de gustarles los forasteros. Aunque otros dicen que el problema es que precisamente les gustan demasiado...

Los goliardos no son una visión nada infrecuente en estas tierras, pues se producen clérigos y vino en demasía y ya se sabe que siempre son buenos compañeros, no solo durante la eucaristía. Van por ahí cantando a cambio de unas monedas, molestando a todo el mundo y huyendo de la justicia, que no duda en perseguirlos.

También podemos encontrar las famosas trotaconventos, alcahuetas que van de ciudad en ciudad, aldea en aldea, convento en convento, buscando mozas dispuestas a complacer a sus clientes, a los que una vida ocupada o unos aparentes votos de celibato les impiden ocuparse ellos mismos de estos menesteres...

Todo tipo de ladrones también se pasean por estas tierras, asaltando caminos y robando iglesias, cosas que suele acarrearles más quebraderos de cabeza que otra cosa, ya sea con la justicia de los hombres o la del cielo, hecha en la Tierra. Claro que la primera siempre es más sencilla de burlar, sobre todo cuando el juez es un mono y el demonio está de tu parte (aunque solo hasta cuando le convenga).

Porque los santos y los demonios también campan a sus anchas por el lugar, y lo mismo puedes encontrarte con un ángel que finge ser un mendigo que con un demonio que finge ser un ángel. Siempre es mejor encomendarse a Dios y acelerar el paso, no vaya a ser...

Tales son las maravillas de estas tierras y como las vi se las refiero. Gracias por leerme. Valmar Cerenor!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Casticia: continente y contenido

El continente conceptual de Casticia es el mapa, claro. Ya tengo un boceto basado en el que hizo Dan de Dan dibuja. Que Cerenor lo guarde muchos años y nunca le salga una línea torcida. Hablando de líneas torcidas, aquí está mi versión:


Todavía no tengo muy definida la política, pero básicamente en la península del oeste hay cuatro reino: los tres del sur (Lemón, Bastionia y Adragón), Dramatia y Esvilia (que tiene dominio teórico sobre Vandalia, el Marquesado y las Sierras de Nuestra Señora (o Serradonga)). La cosa es que el rey de Esvilia también se considera emperador de toda Casticia, pero los demás opinan que eso habrá que discutirlo largo y tendido con acero de por medio.

Sobre el contenido, he estado pergueñando una suerte de Appendix N (así se llamaba el apéndice de fuentes y referencias de AD&D) de las lecturas más pertinentes para cada región de Casticia, solo que este será un Apéndice Ñ (gracias a Rodrigo/Wachy), porque nunca se es lo bastante castizo. Es largo (obvio), pero lo veo necesario en una tarea de estas características. He de reconocer que ni yo mismo me lo he leído todo (no diré qué no he leído para no ser motivo de más burla y escarnio), pero así tengo una carta de ruta para saber de qué documentarme. Ahí va, mil años de literatura nos contemplan:
  1. Esvilia y Corte
    • Arturo Pérez-Reverte: la serie Las aventuras del Capitán Alatriste.
    • Félix Lope de Vega: El mejor alcalde, el rey; El alcalde de Zalamea; El castigo sin venganza; El perro del hortelano; Fuenteovejuna; Peribáñez; El comendador de Ocaña; El caballero de Olmedo; El villano en su rincón.
    • Francisco de Quevedo: La vida del Buscón.
    • Francisco López de Úbeda: La pícara Justina.
    • Juan de Rojas: La Celestina.
    • La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades.
    • Mateo Alemán: Guzmán de Alfarache.
    • Miguel de Cervantes: Novelas ejemplares.
    • Pedro Calderón de la Barca: A secreto agravio, secreta venganza; La vida es sueño; El médico de su honra; El alcalde de Zalamea; El gran teatro del mundo.
    • Vicente Espinel: El escudero Marcos de Obregón.
  2. El Marquesado de Bradomín
    • Ramón María del Valle-Inclán: la trilogía de las Comedias bárbaras; la trilogía de Martes de Carnaval; Luces de Bohemia; Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte; sus cuatro Sonatas.
  3. Reinos del sur y sus vecinos morenos
    • Amadís de Gaula.
    • Antonio de Villegas: Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa.
    • Cervantes: Don Quijote de la Mancha.
    • Francisco Vázquez: Palmerín de Oliva.
    • Ginés Pérez de Hita: Las guerras civiles de Granada.
    • Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre.
    • Las mocedades de Rodrigo.
    • Mateo Alemán: "Ozmín y Daraja" (en el Guzmán).
    • Poema de Mío Cid.
  4. Sierras de Nuestra Señora
    • Don Juan Manuel: El conde Lucanor.
    • Gonzalo de Berceo: Milagros de Nuestra Señora.
    • Juan Ruiz, arcipreste de Hita: El libro de Buen Amor.
  5. Dramatia
    • Antonio García Gutiérrez: El trovador.
    • Duque de Rivas: Don Álvaro o la fuerza del sino.
    • Enrique Gil y Carrasco: El señor de Bembibre.
    • Francisco Martínez de la Rosa: La conjuración de Venecia.
    • Gustavo Adolfo Becquer: Leyendas.
    • José de Espronceda.
    • José Zorrilla: Don Juan Tenorio.
    • Juan Eugenio Hartzenbusch: Los amantes de Teruel.
    • Mariano José de Larra: Macías.
    • Pedro Muñoz Seca: La venganza de don Mendo.
  6. Babilonia
    • Jorge Luis Borges: Ficciones; El Aleph.
  7. Vandalia
    • Camilo José Cela: La familia de Pascual Duarte.
    • Federico García Lorca: Yerma; Bodas de Sangre; La casa de Bernarda Alba; Romancero gitano.
    • Los hermanos Álvarez Quintero.
    • Miguel Delibes: Los santos inocentes.
  8. Sicilia
    • Garcilaso de la Vega.
    • Jorge de Montemayor: Los siete libros de la Diana.
    • Luis de Góngora: Fábula de Polifemo y Galatea; las Soledades.
    • Miguel de Cervantes: La Galatea.
  9. Las Indias
    • Álvar Núñez Cabeza de Vaca: Naufragios.
    • Bartolomé de las Casas: Brevísima relación de la destruición de las Indias.
    • Gonzalo Fernández de Oviedo: Historia general y natural de las Indias, islas y tierra firme del mar océano.
  10. Dominios Azules...
    • Rubén Darío: Azul...; Prosas profanas.
  11. Macondo
    • Gabriel García Márquez: Cien años de soledad; El coronel no tiene quien le escriba.
  12. Comala
    • Juan Rulfo: Pedro Páramo; El llano en llamas.
  13. Para viajeros
    • Fernando Alonso: Historia de los amores de Clareo y Florisea, y los trabajos de la sin ventura Isea.
    • Jerónimo de Contreras: Selva de aventuras.
    • Lope de Vega: El peregrino en su patria.
    • Miguel de Cervantes (este hombre está en todos los frega'os): Los trabajos del Persiles y Sigismunda.
  14. Para realistas
    • Benito Pérez Galdós: sus Episodios nacionales, Tormento, Fortunata y Jacinta, Misericordia, ...
    • Leopoldo Alas "Clarín": La Regenta.
    • Emilia Parzo Bazán: Los pazos de Ulloa.
Gracias por leerme. Valmar Cerenor!

viernes, 3 de mayo de 2013

Arquetipos casticianos

El otro día os presentaba a grandes rasgos las regiones de Casticia, esa ambientación fantástica basada en la literatura española e hispanoamericana que se me ocurrió paseando al perro.

Hoy, para mayor regocijo, presento algunos arquetipos a los que pueden ajustarse los héroes que recorren Casticia. Como de momento no tengo claro qué sistema usar, me limitaré a establecer sus características generales y qué hacen más o menos. Por supuesto esta lista no es limitante y puede haber cualquier otro tipo de personaje, esto son solo sugerencias.

Fuente
Espadachín: procedes de la gran ciudad de Esvilia o las tierras de Dramatia. Tus capacidades marciales rara vez son puestas en duda y nadie (en tu opinión) se maneja mejor con la espada. Si procedes de Esvilia puede que seas un jaque matasiete, un militar o un hidalgo venido a menos que no tiene de qué vivir. Hay 1/6 posibilidades de que te acompañe un criado de tipo pícaro. Si procedes de Dramatia manejas armas de esgrima aunque tu atuendo sea obviamente medieval. Tu origen es dudoso, eres un donjuán y alguien quiere vengarse de ti por haber deshonrado a su hermana/hija/esposa/prometida, o eres noble y pundonoroso y buscas a alguien para vengarte por haber deshonrado a tu hermana/hija/esposa/prometida, o ambas. En Dramatia estáis todos enzarzados en un circuito infinito de venganzas.
También puedes ser una mujer, pero en ese caso vas disfrazada de hombre. Tu disfraz es muy, muy obvio, pero por alguna razón nadie parece darse cuenta del engaño. Si procedes de Dramatia es posible que seas la hermana/hija/esposa/prometida, por lo que puede que tu hermano/padre/esposo/prometido decida que es más honroso matarte que meterte en un convento, espabila. Si procedes de Esvilia también tienes 1/6 probabilidades de que te acompañe un criado y si es así, hay 2/6 probabilidades de que sea también una mujer disfrazada y no lo sepas. 

Caballero errante: procedes de uno de los reinos del sur: Lemón, Bastionia o Adragón; da igual de cual, la verdad. Recorres la tierra haciendo gestas de armas para lograr favores de una dama bien parecida o congraciarte con tu rey o con Dios buscando alguna reliquia sagrada. Para ello es necesario demostrar tu valía matando cualquier cosa que huela un poco a pagano (incluyendo criaturas mitológicas), hereje o moro, sobre todo moro, de los reinos de Taifas. Lo has dejado todo atrás, por eso empiezas solo con una armadura, una espada y un caballo. También hay  2/6 probabilidades de que tengas un escudero.


Gustav Doré
Bandolero: eres un criminal, manejas bien la navaja y eres folclórico y/o tremendista. Puedes ser un bandolero tal cual de los que asaltan a los viajeros por la sierra o un gitano que lo mismo te canta una canción que te apuñala o un psicópata como cierto individuo llamado Pascual Duarte. Lo más probable es que procedas de las cálidas tierras del suroeste.

Pícaro: eres un mozo de muchos amos, no estás especializado en nada, sabes hacer un poco de todo y lo harás para cualquiera que te dé algo a cambio. Bueno, no, si algo sabes hacer bien es sobrevivir, sobre todo engañando y manipulando para que todo vaya sobre ruedas y no tengas que irte a dormir con el estómago vacío. También es posible que trabajes o hayas trabajado para una de las muchas cofradías de ladrones por lo que dominas las sutiles artes del robo, la falsificación y el juego amañado (o echar flores, dicho en poesía). Por supuesto las mujeres también pueden ser pícaras, que se lo pregunten a Justina.


Pablo Picasso
Celestina: eres un alcahueta, una trotaconventos, una vendetintes, una cosevirgos, una bruja y muchas cosas más. Es probable que seas una mujer mayor o, mejor dicho, una puta vieja. Pero tus años son tu ventaja: has tenido tiempo de aprender a crear preparados con distintos efectos, la mayoría con fin erótico; comprendes el corazón humano y sabes persuadir, y has vendido tu alma al demonio, de modo que puedes pedirle favores. Pero cuidadito, tienes todas las papeletas para convertirte en leña. Tienes 1/6 probabilidades de que te acompañe una joven aprendiza de tipo pícara.

Goliardo: eres un clérigo disoluto y te dedicas a recorrer los caminos cometiendo todos los pecados capitales cuando se te presenta la ocasión. A veces escribes poesía en mal latín. Espera, espera, sé que suena raro ser un clérigo disoluto, pero tiene sus ventajas: puedes hacer lo que te dé la gana y aun así, como sigues estando ordenado, puedes bendecir cosas buenas y exorcizar cosas malas. Además no pagas impuestos. Y, lo mejor de todo: el cielo te protege las espaldas porque alguien ahí arriba sigue convencido de que puedes reformarte, de modo que en cualquier situación de vida o muerte puedes rogar por un milagro y hay posibilidades de que se te conceda según lo pecador que hayas sido. Si por accidente mueres, la primera vez que ocurra revivirás en 1d6 días. Pero ojo, si empiezas a reformarte perderás esa protección divina, de hecho estarán ansiosos de que mueras para que alcances la Gloria. También puede haber mujeres en este arquetipo, probablemente después de haber caído en desgracia por fornicación (excesiva)...

Viajero: no procedes de Casticia, sino que vienes de una tierra lejana (Bizancio, Thule) y tus viajes y perpipecias te han traído hasta aquí, probablemente por azar o porque te has separado de tu amado/a y has oído que ronda por aquí. Tienes habilidades sobradas en lo que se refiere a viajes, navegación e idiomas y tienes una rara capacidad para atraer el infortunio y sin embargo sobrevivir a él. Es posible que seas hijo de algún rey y te raptaran al poco de nacer o algo similar, pero no lo sabes, así que olvida que te lo he dicho.



Nicolas Poussin
Pastor: procedes de la isla de Sicilia donde todo el tiempo no pasa y todo el mundo es siempre feliz o casi siempre o normalmente. Bueno, por lo menos tú no eres feliz, porque has tenido que abandonarla. Quizá te ha embargado la tristeza porque tu amado/a ha muerto o se ha ido con otro. O quizá has tenido problemas con otro pastor o pastora y has tenido que poner mar de por medio. O quizá te has cansado de estar todo el día cantando como un memo o rechazando a pretendientes como una mema. La cuestión es que ahora estás en el mundo de verdad y tienes que espabilar. Tus habilidades como músico y poeta son excelentes, pero por alguna razón parece que eres hombre de campo bastante mediocre.

Francisco de Goya
Esperpento: escoge cualquier otro arquetipo y eres una versión (más) grotsca de él, irónica y horrenda. Seas lo que seas, eres una marioneta de las que dan miedo hasta a los adultos, por lo que no tienes que comer, beber o dormir, pero tienes las ventajas y desventajas obvias de estar hecho de trapo y madera.



Gustav Doré
Quijote: escoge cualquier otro arquetipo y eres un señor o señora mayor que finge serlo. Tus habilidades al respecto son bastante deficientes, no tienes equipo adecuado y cualquier persona con dos dedos de frente se da cuenta de que eres un impostor. Alguna gente reacciona mal, pero por alguna razón, otras empiezan a seguirte la corriente, de forma que tendrás que recurrir a tu carisma para salir airoso de bastantes situaciones. Es probable que todo empiece a volverse absurdo a tu alrededor. Tienes 1/6 probabilidades de que te acompañe un escudero de tipo sancho.




Gustav Doré
Sancho: eres el último hombre cuerdo en el mundo. Alguien tiene que asegurarse de que la nave de los locos en la que te has embarcado esperando riquezas y prevendas no naufraga arrastrándote hasta el fondo, de modo que te preocupas por las cosas más banales como la comida, la cuerda o las monturas. Mucha suerte.








Joaquín Sorolla
Realista: provienes de algún lugar en la España de finales del siglo XIX y principios del XX. A lo mejor eres un rico burgués que se quedó dormido en su sillón o un mendigo que creía que iba a morir de frío en la nieve o un soldado que resultó herido en el desastre de Annual, da lo mismo, la cuestión es que cuando despertaste estabas en Casticia, de modo que tienes que mantener la calma y buscar la manera de volver al mundo "real".


Gracias por leerme. Valmar Cerenor!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Bienvenidos a Casticia

Si alguien ha echado un ojo a Los Dominios del Rey Cobalto, podrá haber notado que cierta parte de la ambientación está hecha a base de coger ideas y temas de Jorge Luis Borges y juntarlos muy fuerte hasta que funcionaran como ambientación de fantasía. Ayer me acordé mientras paseaba al perro y me dije "¿por qué no hacer una ambientación entera así?". Y aquí tengo un primer cutreboceto de cómo sería el mundo de Casticia:

Click para verla en graaande.
Cada imagen se corresponde más o menos con una región.
  1.  El Madrid y la Sevilla de los Siglos de Oro. Jaques, duelos a espada, problemas de honor, monjas alférez, todos los pícaros que puedas desear y (probablemente) más. Cortesía de Lope de Vega y los escritores de picaresca en general, especialmente Mateo Alemán.
  2. El Marquesado de Bradomín. Nunca para de llover. Excepto una gran ciudad, todo es dominio de diversos caciques. Sus habitantes son marionetas, pero de las que dan miedo, esperpentos. Gracias, Valle-Inclán.
  3. La Castilla medieval de los cantares de gesta y los romances moriscos: matar moros a mansalva, reinos cristianos contra taifas, el Cid... con añadidos de novelas de caballerías (sí, eso incluye el Quijote): endriagos, encantadores... Pendragón a la castellana, hablando en plata.
  4. El norte, dominio de diversos obispos y abades. Conventos por todas partes, clérigos disolutos, alcahuetas que les consiguen mozas, la Virgen y los Santos intercediendo por los hombres, resurrecciones a mansalva, animales que hablan y representan fábulas. Por supuesto aquí hacen equipo Gonzalo de Berceo y el Arcipreste de Hita, que no sé cómo se hubieran llevado en la vida real si se hubiesen conocido.
  5. La tierra de los dramas románticos. Tienen apariencia medieval, pero no parecen estar demasiado seguros, porque hablan con acento decimonónico. Están enzarzados desde hace décadas en una guerra civil que es un trasunto muy evidente de las Guerras Carlistas. Damas angelicales, héroes misteriosos, cementerios, suicidios, amores imposibles... Don Juan, El Trovador, Don Álvaro y la fuerza del sino, Los amantes de Teruel...
  6. Babilonia. Lo deciden todo mediante una lotería, tienen una biblioteca infinita, traidores y héroes, cosas que solo existen mientras alguien las mira, hombres que no pueden olvidar... Borges, claro.
  7. La Andalucía de Lorca, sus dramas rurales y su Romancero gitano, probablemente con tonos surrealistas. Altas probabilidades de que los personajes tengan que frustrar intentos de asesinato en una boda.
  8. Sicilia mitológica. Pastores que solo piensan en sus pastoras, ninfas, cíclopes, criaturas marinas, dioses olímpicos, navíos que se estrellan contra las costas. De parte de Góngora y Garcilaso y San Juan de la Cruz, que algo de erotismo tampoco está de más.
  9. La América de las primeras Crónicas de Indias y la imaginación popular. Además de conquistadores, junglas e imperios cargados de oro hay dragones selváticos, amazonas, una ciudad de oro macizo, la fuente de la juventud, un reino de cíclopes...
  10. Una tierra verde y hermosa donde conviven centauros, duendes, hadas, caballeros de brillante armadura, cisnes, damas orientales... Que libran una guerra eterna contra el Rey Burgués y sus máquinas. Todos han oído hablar de un lugar llamado París, pero nadie ha estado ni sabe dónde está. Eso no impide que todos piensen que debe ser la leche. Por Rubén Darío y sus amigos modernistas.
  11. El Macondo de García Márquez. Una aldea perdida en la ciénaga, anacrónica en extremo, en la que pasan cosas muy raras, hay revoluciones, repúblicas bananeras, a veces llueve cuarenta años y está dominada por el mismo clan de señores que se llaman siempre igual.
  12. Comala de Rulfo. Un pueblo perdido en mitad de ninguna parte y lleno de fantasmas. Suerte distinguiendo quién está muerto y quién no, si es que alguno no lo está. 
Lo sé, en algunos casos he hecho simplificaciones brutales, pero mi objetivo era que al final quedase algo que pudiese jugarse. Si lo he conseguido, es algo que pretendo averiguar cuanto antes. Por otro lado, he escogido autores/obras/géneros que me han parecido adaptables, por ejemplo me veo incapaz de meter a Benito Pérez Galdós en esta ida de olla, pero acepto sugerencias.

Gracias por leerme. Valmar Cerenor!

Índice de entradas

Entradas relacionadas...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...